Responsabilidad Social Empresaria

El presente proyecto de ordenanza está acorde con las más modernas e innovadoras tendencias nacionales y a nivel mundial, en cuanto a las responsabilidades sociales que les caben a las empresas privadas que interactúan con los gobiernos locales. Es por ello que incorpora, tal vez por primera vez en la Argentina, un capítulo destinado a la responsabilidad social.
Citamos a continuación parte de un artículo de Manuel Mora y Araujo, en la página web del Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria, destacado consultor de empresas nacionales y extranjeras:

“Las empresas que descuidan sus impactos ambientales, las que no mantienen buenas relaciones laborales con su personal, las que no toman en cuenta su impacto extra económico, las que no se sienten comprometidas con el destino de su país o su comunidad local, las que colaboran con regímenes políticos inhumanos y -para terminar por el principio- las que no son capaces de descubrir cuáles son las necesidades de sus consumidores que ellas están en condiciones de satisfacer, son empresas cuya ecuación económica a largo plazo será más débil y tendrán que asignar más recursos a resolver problemas que ellas mismas crearon o contribuyeron a crear”.

Cuando las cosas se ven de esta manera la responsabilidad es un atributo inherente a la existencia misma de la empresa. Esta necesita entonces una estrategia para su inserción en la comunidad, del mismo modo que cada uno de nosotros en lo individual desarrolla una "estrategia" -aunque casi nunca lo pensamos con esa palabra- para decidir qué hacemos como actores sociales, donde aplicamos nuestro tiempo, nuestros esfuerzos, nuestros conocimientos.

Hay muchas maneras posibles de ser socialmente responsable, para las personas, para las organizaciones, para los gobiernos y también para las empresas.
La comunidad es un tejido complejísimo, donde cada uno puede descubrir el rol que mejor le cuadra o desde el cual desarrolla al máximo sus potencialidades o que satisface mejor su vocación. Así es para las empresas. Ser responsable comienza por ser eficiente en ofrecer a los consumidores las respuestas a sus necesidades -y ganar dinero haciéndolo-; ser responsable es no desentenderse de la suerte de los empleados; ser responsable es sentirse y vivir como un vecino más, atento a los temas del lugar; ser responsable en una empresa grande es reconocerse integrando el liderazgo social y en consecuencia desarrollar un papel dirigente en la sociedad; ser responsable es hacerse cargo de los daños -las externalidades- que produce la empresa sin quererlo; ser responsable es contribuir a paliar carencias, ayudar a resolver problemas, aportar capacidad y conocimientos a las soluciones de los problemas colectivos, o de los problemas que aquejan a aquellas personas que no están en condiciones de resolverlos por sí mismas.

Las empresas privadas son las organizaciones mejor preparadas para generar riqueza, empleo, innovaciones y bienestar a través del consumo. Son también actores que forman parte del medio en el que actúan”.

por  C.P.N. Mario Rubén Osten

Un especial agradecimiento para el Contador Mario Osten
por su especial y desinteresada colaboración.